
MINDFULNESS APLICADO A LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
No te sucede que a veces sientes esto: ¿Prisas, falta de atención, distracciones, pensamientos negativos, preocupaciones, falta de ilusión?… Esto suele pasar cuando damos prioridad a nuestro trabajo antes que nuestra salud mental.
En gran parte de los accidentes laborales, una de las causas que los origina es la falta de atención, ya sea porque estas pensando en otras cosas, viajando por tu pasado y tu futuro algo que a nuestra mente le encanta; por estar haciendo varias cosas a la vez con lo cual la atención no esta al 100% en ninguna de las actividades que realizas, y por lo tanto la distracción invade tu ser y como consecuencia el accidente, o también porque la tarea nos parece tan sumamente rutinaria que desconectamos de ella, ponemos nuestro piloto automático y nos vamos a viajar por nuestro pasado y futuro o a pensar en la lista de la compra o las cosas que tengo que hacer…… y así hasta 60.000 pensamientos que se ha estimado que tenemos al día, bueno los neuróticos unos pocos más.
Sabemos que el estrés disminuye la atención y aumenta las preocupaciones y la fatiga. Los trabajadores bajo presión y/o estresados intentan hacer lo máximo posible con el mínimo esfuerzo: se preocupan menos de seguir los procedimientos seguros y de usar los equipos adecuados.
The American Institute of Stress (2003) nos indica que el estrés relacionado con las distracciones y/o adormecimientos se contabiliza como el responsable de entre el 60% y el 80% del total de accidentes laborales. Por tanto la seguridad depende finalmente más del factor humano que del factor técnico en muchos casos.
Según datos de la DGT el 43% de los accidentes de tráfico se deben a distracciones. ¿Cómo mejorar esto?
Pero, y esto ¿Qué tiene que ver con mindfulness? Pues ahora te explico.
De que hablamos cuando hablamos de mindfulness
Un gran problema de nuestro tiempo, es que tenemos hábitos de falta de atención, mucha distracción y funcionamos en modo automático. La ocupación permanente y las prisas que nos generan estrés debilitan nuestra concentración y el mundo que vivimos nos anima a no estar presentes en cada instante de nuestra vida.
Un reto de nuestro tiempo es pasar del piloto automático a actuar con consciencia
Apagar el piloto automático, para tomar las riendas de nuestras vidas. Tenemos “de serie” la capacidad para transformar nuestras vidas. Esa herramienta de cambio es la atención plena, en el momento presente, sin juicio, pacífica y tolerante.
Hablamos de mindfulness, cuando hablamos de la capacidad de permanecer en contacto con el instante presente, cuando permanecemos en contacto con nuestro cuerpo y dejamos de estar perdidos en el “parloteo mental” de esa “máquina de liarla” que es nuestra mente.
Hablamos de mindfulness, cuando hablamos de regresar al “aquí y el ahora” porque es lo único real. Desde ahí, desde el instante presente profundizamos en nuestro autoconocimiento con una indagación serena y ecuánime.
Jon Kabat-Zinn, fundador de la Clínica de Reducción del Estrés del Centro Médico de la Universidad de Massachussets y profesor de Medicina Preventiva de la misma Universidad que fue el que introdujo mindfulness en la práctica occidental desde sus experiencias y estudio de las meditaciones orientales, él nos dice que: “mindfulness es la conciencia que aparece al prestar atención deliberadamente, en el momento presente y sin juzgar, a como se despliega la experiencia momento a momento”. Es una habilidad de la atención que nos permite centrar la mente en el instante presente.
Fuente: Prevencionar.com



